Método Madre Canguro
El Método Madre Canguro es la atención a los niños prematuros manteniéndolos en contacto piel con piel con su madre.
Se trata de un método eficaz y fácil de aplicar que fomenta la salud y el bienestar tanto de los recién nacidos prematuros como de los nacidos a término.
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La semana del bebé prematuro: el método canguro salva vidas
Desde 2010 Unicef Argentina desarrolla la Semana del Prematuro para compartir información sobre esta problemática. El objetivo es que esta información llegue a toda la sociedad y que se trabaje en pos de la prevención de la prematurez y de un tratamiento óptimo para que los bebés que nacen antes de tiempo puedan crecer saludablemente.
Read MoreMétodo Estivill vs. Crianza con Apego
Autor: Paola Depetris, MamiKanguro
Hace más de 8 años fui madre primeriza. Y sinceramente, no tenía idea de que era un bebé. Apenas nació mi primer hija me enamoré perdidamente de ella e inauguré mi maternidad exigiendo a la enfermera que no la separe de mí. Así comencé a hacerme fama de “loca”: que malcriaba a mi bebé porque estaba en brazos todo el día, tomaba la teta cada vez que quería, dormía en mi cama… y así pasó con mis otras dos hijas….
Read MoreMamás solas
por Laura Gutman
Somos muchísimas las madres en el mundo que criamos solas a nuestros hijos, es decir, sin convivir con nadie más que el niño. La mayoría de nosotras no deseó en principio esta situación, y la hemos asumido frecuentemente sin saber muy bien cómo nos arreglaríamos.
Puede haber acontecido que hayamos quedado embarazadas de una relación ocasional y sin embargo hayamos sentido que por algún motivo misterioso, ese ser había sido engendrado y estábamos en condiciones de albergarlo, nutrirlo y llevar adelante el embarazo y el parto. Otras veces puede haber sucedido que el embarazo haya sido planeado dentro de la pareja pero el proyecto de seguir juntos no pudo perdurar, y por lo tanto hemos asumido continuar con el embarazo a pesar de la pérdida del hombre amado, el dolor o el desamparo. En muchas otras ocasiones, quizás las más frecuentes, se produce una separación o un divorcio con hijos ya nacidos. Puede suceder que el padre abandone definitivamente a la cría, por los motivos que sean, y las madres asumamos no sólo la crianza sino también la supervivencia de los hijos en términos económicos. La mayoría de las mujeres, aún en situaciones de riesgo, de falta de dinero, de inmadurez emocional o de soledad, permanecemos con nuestros hijos.
Para que abandonemos a los niños, la desesperación, el sentirnos al borde del abismo, la soledad extrema y el miedo tienen que inundar nuestras vidas. En cambio, si tenemos un mínimo registro de nuestras capacidades nutricias, si tenemos confianza en nosotras mismas, y sobre todo, si somos receptoras de apoyo y cobijo, permaneceremos con nuestros hijos aún en condiciones muy desfavorables.
La soledad es quizás el peor panorama para criar niños. Sin embargo, más allá de todas las dificultades reales y muy concretas, ser “mamá sola” posee algunas ventajas. La principal ventaja es que sabemos que estamos solas. Y los demás también lo saben. El hecho que la soledad sea palpable y visible, nos permite pedir ayuda al entorno con relativa sencillez. Esto que parece una obviedad, no lo es cuando vivimos en pareja. A veces el sentimiento de soledad es inmenso estando dentro de un matrimonio, pero en esos casos no es fácil reconocerlo y mucho menos que el entorno nos registre “solas” y necesitadas de recibir compañía y sostén.
Cuando criamos solas a los niños, y cuando además trabajamos porque somos las únicas generadoras de dinero, no tenemos más remedio que contar con los demás. Algunas mujeres recibimos apoyo de nuestras familias, donde el sostén se constituye naturalmente: pueden ser nuestras madres o nuestros padres que estén presentes, que ofrezcan ayuda económica, o incluso que en su función de abuelos cuiden directamente a los niños. A veces hay una hermana que actúa como soporte, un grupo de amigas solidarias, o una red laboral que equilibra la soledad y la resolución de problemas domésticos. Hay circunstancias donde estamos en condiciones de pagar ayuda doméstica o un canguro durante muchas horas del día. O existe una madrina del niño que se compromete una vez por semana a ocuparse de él. El jefe de la oficina se torna especialmente solidario porque sabe que somos “madre sola”. Nuestras amigas se organizan los fines de semana, nos invitan a reuniones y preparan los festejos de cumpleaños de nuestros niños. Lejos de ser una situación ideal, rescatemos el hecho de que la “soledad” es clara para todos, principalmente para nosotras. Y desde esa claridad, podemos actuar en consecuencia.
Casi todas las personas devenimos solidarias con una madre sola criando a sus hijos, porque todos podemos imaginar el enorme esfuerzo que conlleva y los obstáculos que en la vida cotidiana tiene que sortear la madre para cumplir con la diversidad de roles, y para que los niños estén bien cuidados y atendidos. Esa solidaridad colectiva, es posiblemente uno de los principales provechos. Y si ésa es nuestra realidad, vale la pena tomarla en cuenta.
Hay algunas otras ventajas menores: Cuando el bebe es pequeño, las madres podemos tener –si somos emocionalmente capaces- toda la disponibilidad afectiva para con el niño. Porque no habrá demanda por parte del varón de atención hacia él, ni de cuidados, ni de escucha, ni requerimientos domésticos. Es decir, si somos capaces de fundirnos en las demandas y necesidades del otro, será completamente en beneficio del niño pequeño en lugar de “dividirnos” entre los pedidos de unos y otros. Este tampoco es un tema menor, aunque no estemos acostumbradas a hablar abiertamente sobre las ambivalencias a la hora de atender a la pareja cuando reclama atención y cariño mientras el pequeño bebé espera su turno. Este “agotamiento” deseando satisfacer necesidades ajenas suele ser muy frecuente cuando estamos en pareja, y mucho más liviano cuando “sólo” nos ocupamos del bebé.
Otro hecho que se da mucho más naturalmente cuando estamos solas, es el dejarse fluir en el contacto corporal con el niño, especialmente por las noches. Cuando el cansancio nos agobia, cuando sólo queremos dormir y no tenemos más fuerzas, cuando el niño llora pidiendo contacto y caricias…pues no hay nadie para decirnos qué es lo correcto hacer o no hacer. No hay nadie para opinar a favor o en contra, nadie para dar consejos, nadie para ayudar pero tampoco nadie para interponerse. Simplemente nos tumbamos en la cama con el niño en brazos, tratando de dormir cuanto antes. Con el niño aferrado a nuestro cuerpo y sin molestar a nadie.
Parece una obviedad pero no lo es. La mayoría de las madres que vivimos en pareja y que quisiéramos intentar dormir por las noches trayendo a los niños a la cama, solemos encontrarnos con la negativa del varón, ya sea por prejuicio, por miedo, por incomodidad o por sentirse afuera del vínculo. En cambio, las mamás solas –en circunstancias similares- podemos decidir unilateralmente el mejor modo de atravesar las noches, que –todas lo sabemos- pueden constituir la parte más dura en la crianza de los niños pequeños.
Por supuesto que estar sola en la crianza y en la vida cotidiana, no es maravilloso ni mucho menos. Todos necesitamos compañía, interacción y diálogo. Y mucho más si estamos criando niños pequeños. Por lo tanto, si no tenemos pareja, nos veremos en la obligación de imaginar otros tipos de sostenes y ayudas, para que nuestra experiencia maternal sea lo más feliz posible y para que los niños reciban el amor y el cobijo que merecen.
Personalmente, creo que la mejor opción cuando no hay varón o no hay varón sostenedor, es la red de mujeres. Tengo la certeza de que hemos sido diseñados como especie de mamíferos para vivir en comunidad, y que a lo largo de la historia hemos constituido tribus o aldeas para compartir la vida. Hoy en día los grandes centros urbanos se han convertido en el peor sistema para criar niños, ya que las madres estamos cada vez más solas y aisladas, por lo tanto los niños tienen pocas personas a quienes recurrir en sus rituales cotidianos.
Necesitamos reinventar un esquema antiguo pero con parámetros modernos, siempre y cuando haya un conjunto de mujeres criando niños. No importa cuántas ya que una sola madre no logra criar a un niño. Pero cinco madres juntas pueden criar a cien niños. El secreto está en el conjunto, en la solidaridad, la compañía y el apoyo mutuo. Ninguna mujer debería pasar los días a solas con los niños en brazos. La maternidad es fácil cuando estamos acompañadas. No juzgadas ni criticadas ni aconsejadas. Simplemente junto a otras personas, en lo posible junto a otras mujeres que estén experimentando el mismo momento vital. Cuando las mujeres estamos intercambiando conversaciones, bromas, llantos o recuerdos con otras madres, nos resulta muy liviano permanecer con nuestros hijos. En cambio, cuando estamos solas, creemos que no somos capaces y suponemos que deberíamos dejar a los niños al cuidado de otras personas para “ocuparnos de nostras mismas”. Frecuentemente no registramos que el problema está en la soledad de permanecer junto al niño. No en nuestra incapacidad para amarlos.
Por eso, insisto, es responsabilidad de las mujeres reconocer que necesitamos volver a juntarnos. Que si funcionamos colectivamente y dentro de circuitos femeninos, la maternidad puede resultar mucho más dulce y suave. Y que “mamá sola”, es aquella que no es comprendida, apoyada ni incentivada, aunque conviva con muchas personas. Y “mamá acompañada” puede ser una mujer que no tenga pareja, pero que sin embargo cuente con el aval de su comunidad.
Laura Gutman
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Celebrities usando Portabebés
Las mujeres más deseadas del planeta también son madres, y muchas de ellas eligen el portabebé para cargar a sus pequeños. Aquí les acerco una recopilación de fotografías de madres que marcan tendencias.
Read MoreAnudados Delanteros
Fuente: Redcanguro
“Un anudado para cada ocasión”: Descripción de las principales técnicas de anudado del fular y sus variantes: características, ventajas, inconvenientes y consejos de uso. Parte I: Anudados Delanteros
Esta manera de llevar a los niños es sobre todo occidental. En la mayoría de las culturas en las que tradicionalmente se lleva a los niños se hace delante o detrás. En nuestra cultura no llevamos a nuestros bebés en brazos solo por necesidad, sino también por placer… ¡qué agradable es sentir a tu bebé contra tu pecho!
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El Método Canguro no es solo para prematuros
Fuente: quenoosseparen.info
El Método Canguro y el contacto piel con piel son la misma cosa aplicada a bebés con
necesidades distintas.Un bebé sano y uno enfermo necesitan estar junto a la piel de su madre y alimentarse de ella. El bebé prematuro precisa además cuidados médicos.
Los cuidados del Método Canguro son para todos los bebés, prematuros o a término, sanos o enfermos. Es la mejor manera de recibir y cuidar al bebé. Básicamente consiste en proporcionar contacto piel con piel, lactancia materna a demanda y proveer de los cuidados que necesiten madre y bebé. Un niño sano necesitará tan solo el contacto con su madre y su alimento. Si el bebé es prematuro o de bajo peso o sufre alguna dolencia, el contacto piel con piel será la base de los cuidados médicos que se le deba proporcionar.
Se ha desarrollado gran cantidad de literatura sobre el Método Madre Canguro. Sus beneficios, descubiertos hace años, se han comprobado y establecido en muchos lugares del mundo. El Método Madre Canguro puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, la salud y la enfermedad de un recién nacido.
- Los bebés humanos están altamente preparados para desarrollarse y crecer en su hábitat.
- Cómo funciona el metabolismo del bebé.
- El Método Canguro y cómo practicarlo en prematuros o bebés de bajo peso.

"La más terrible situación para cualquier recién nacido es ser separado de su hábitat: su madre". Nills Bergman. "El modo canguro de tener el bebé"
Bebés de Alta Demanda y portabebés
Son muchos las madres y los padres desesperados porque su bebé se despierta si no está en brazos. Los bebés de alta demanda rechazan estar separados ni siquiera un momento de sus madres, maman con frecuencia, y demandan continuamente contacto físico, movimiento y estar en posición vertical.
Read MorePortabebés: Respuesta a las Preguntas más Frecuentes
Fuente: Red Canguro
¿Qué portabebé elijo?
¿Y si tengo problemas de la espalda? ¿Y no me voy a cansar?
¿Es muy caro?
¿No es más cómodo llevar un carrito?
¿No es un atraso, cuando tenemos cosas más modernas? ¿No es cosa “de hippies”?
¿Qué es un fular exactamente? ¿Un “trapo” largo no haría el mismo efecto?
¿Es fácil usar un fular porta-bebé?
¿Durante cuánto tiempo puedo portar a mi hijo?
¿No son iguales todas las mochilas?
¿Y no va muy espachurrado ahí dentro?
¿Y no da calor?
¿Y no se cae?
¿No va mejor en el carrito?
¿A partir de qué edad se puede usar? ¿Hasta qué edad se puede usar?
¿Y si te caes?
¿No le haces daño?
¿No se acostumbrará a los brazos?
Pero.. ¿le gusta ir “ahí”?
¿Qué portabebé elijo?
Existen diferentes tipos de portabebés que puedes elegir según tus necesidades o la edad de tu bebé: fular, bandolera, pouch, mei tai, mochilas ergonómicas… Te recomendamos que visites la web de la Red Canguro para conocer las distintas posibilidades. Sin embargo, la mayoría de las mochilas convencionales que se encuentran fácilmente en tiendas no respetan la posición adecuada del bebé y no son recomendables. Un simple trapo bien anudado es mucho más eficaz que la mayoría de las carísimas mochilas que encontramos en las tiendas.
¿Y si tengo problemas de la espalda? ¿Y no me voy a cansar?
La sensación de comodidad que proporciona un portabebé bien colocado se puede comparar con el embarazo. El peso del niño lo llevamos alto, bien repartido y cerca de nosotros, así la sensación subjetiva de peso disminuye notablemente. La causa de la mayoría de problemas de espalda es la mala postura. Con un buen portabebé vamos en postura correcta, el niño no “cuelga”, y no compensamos el peso con posturas antinaturales (como el efecto mochila – hombros curvados hacía delante y espalda hacía atrás- ). Un buen portabebé tiene tiras anchas sobre los hombros y no se “clava”, evitando la constante presión en la parte superior del hombro, donde hay mucha tendencia a contracturas. La columna agradece la movilidad que proporciona el portabebé. Llevar el bebé en brazos nos obliga a mantener posiciones tensas o más estáticas (sobre todo cuando amamantamos). Tener más libertad de movimiento beneficia a la columna enormemente. No obstante, lo ideal es empezar con un bebé pequeño para que la espalda se acostumbre gradualmente al peso creciente de nuestro hijo. Es un “ejercicio” muy beneficioso para la espalda.
¿Es muy caro?
El precio de un portabebé puede oscilar entre los 20€ y los 120€ aproximadamente, según el tipo elegido. Si lo comparamos con lo que puede costar un carrito o cualquier producto para bebés, vemos que sale muy rentable; aún más si tenemos en cuenta que un buen portabebés puede durarnos 3, 4 años, o más, porque podemos usarlos con otros hijos.
¿No es más cómodo llevar un carrito?
Llevar al bebé encima ofrece mucha más movilidad que el carrito, para entrar en tiendas, en el transporte público, caminar entre la muchedumbre, pasar por zonas de difícil acceso, ir al monte, subir o bajar escaleras… Deja ambas manos libres para sostener el paraguas, llevar bolsas, pasear al perro…

¿No es un atraso, cuando tenemos cosas más modernas? ¿No es cosa “de hippies”?
A veces lo más sencillo es lo más eficaz. Además podemos elegir un portabebé que vaya bien con nuestra manera de vestir: ¡un portabebé puede ser un complemento muy elegante!
¿Qué es un fular exactamente? ¿Un “trapo” largo no haría el mismo efecto?
Es una tela larga, de aproximadamente 4 metros de largo , y 70 cm. de ancho. La textura de la tela es muy importante, tiene que tener un punto elástico en la diagonal para adaptarse al bebé y la suficiente resistencia como para dar un apoyo firme. Una tela normal se deformaría a las pocas semanas de uso, dejaría de apoyar correctamente al bebé porque los bordes cederían. Además, los bordes de una tela convencional le pueden cortar la circulación al bebé y a la madre por no tener el suficiente grosor y elasticidad.
El tipo de tela y los tintes empleados también son factores importantes, ya que el bebé en la época de dentición se pasará el día con la tela en la boca. ¡Un buen fularaguanta durante años sin deformarse!
El fular se ata con un nudo porque es el cierre más estable, seguro y adaptable que existe. De esta manera, el fular se adapta completamente a nuestro cuerpo y asegura la sensación de ligereza cuando llevamos al bebé. Se suele utilizar un doble nudo normal, no se debe soltar, ni estropearse, ni ceder.
¿Es fácil usar un fular porta-bebé?
Todas las posiciones se pueden colocar sin ayuda ajena. Para todo se necesita un poco de práctica, incluso para aprender a vestir a un recién nacido, para cambiar los pañales, bañarlo y todo lo que conlleva el cuidado del un bebé. El uso del fular no es ninguna excepción, pero no es más complicado que todo lo demás. Normalmente se empieza por una posición y cuando la dominamos o si vemos que no nos convence, pasamos a la siguiente. Normalmente se “pilla el truco” en pocos días. Lo ideal es practicar un poquito con un muñeco o peluche en las últimas semanas del embarazo, las primeras veces con la ayuda de un espejo. Existen instrucciones paso a paso que pueden ayudarte a aprender. En la Red Canguro podrás contactar con otras madres y padres e instructoras que podrán asesorarte en persona.
¿Durante cuánto tiempo puedo portar a mi hijo?
Como el bebé va en una posición correcta, la buena noticia es que puede ir tanto tiempo como ambos, bebé y portador, deseen, no hay más límite de tiempo que el que ustedes dos se impongan. Con el tiempo el bebé querrá moverse un poco más, es normal y necesario para su correcto desarrollo, pero su hijo le hará saber cuándo no desea ser portado. Respete el momento en que su niño quiera salir, ya que posiblemente el bebé esté molesto por algo o necesite un cambio de pañal. Los bebés más pequeños pueden pasar todo el día cargados por su madre, incluso a la hora de la siesta.

¿No son iguales todas las mochilas?
NO. Las típicas mochilas convencionales no respetan la correcta posición del bebé (en ranita). Hacen que el niño vaya colgado de sus genitales lo que puede ser muy perjudicial. Además son muy incómodas para la persona que carga al bebé.
¿Y no va muy espachurrado ahí dentro?
Los portabebés tradicionales mantienen la postura que fisiológicamente adopta el bebé. Éste se ha desarrollado en el útero en un espacio reducido, en posición fetal, con su espalda arqueada y sus piernas flexionadas… Ésa es la postura en que hemos de mantener al bebé hasta que él mismo vaya adoptando otra. Es la posición natural que adopta cuando lo tenemos en brazos para acunarlo.
¿Y no da calor?
Lo que más calor da es el contacto de 2 cuerpos, por eso hemos de asegurarnos de no estar “piel con piel” con el bebé (a no ser que sea éso lo que busquemos por otros motivos, por ejemplo, en prematuros). Es mejor usar ropa ligera de tejidos orgánicos y transpirables (algodón) y no abrigar de más al bebé. Los bebés llevados en portabebés aprenden antes a regular su propia temperatura corporal.
¿Y no se cae?
Un bebé bien colocado y ajustado en un portabebé va muy seguro. Además el portador nota enseguida cuando el bebé no va bien, lo que le permite ajustarlo inmediatamente. No pasa lo mismo en los carritos, sobre todo cuando el bebé no está a la vista del que lo lleva.
¿No va mejor en el carrito?
No. Los portabebés aseguran la postura correcta del bebé, cosa que no se consigue en los carritos. Además los bebés necesitan el contacto físico estrecho que proporciona ir en un portabebé. Para el bebé, lo que no ve,no existe. Si va en carrito está lejos de la madre, lo que él percibe como estar sin su madre…
¿A partir de qué edad se puede usar?
Desde el primer día de vida.
¿Hasta qué edad se puede usar?
Hasta que niño y portador quieran… Un buen portabebé puede usarse hasta los 3 ó 4 años de edad.
¿Y si te caes?
Esa posibilidad existe en todo aspecto del cuidado de los bebés y no por ello vamos a dejar de cambiar, alimentar, bañar y acariciar a nuestros hijos. Cuando uno lleva a su bebé cargado todo el tiempo, adquiere seguridad en sus movimientos lo que minimiza ese riesgo. De todos modos, corresponde a cada uno cuidar siempre de no hacer algo que ponga en peligro al bebé.
¿No le haces daño?
No. Precisamente usamos estos portabebés porque son la mejor forma de llevar a nuestros hijos. Les aseguran la mejor posición para su correcto desarrollo físico y emocional.
¿No se acostumbrará a los brazos?
Hablamos de “acostumbrar” como si fuera algo malo. Los bebés nacen con necesidad de contacto, es un mecanismo instintivo que les asegura su supervivencia. El cubrir sus necesidades ayuda a que se desarrollen correctamente y sean personas más fuertes y seguras. A lo único a lo que se les puede acostumbrar es a aceptar algo que les viene impuesto en contra de sus necesidades sin protestar. Todos estamos “acostumbrados” a comer cuando tenemos hambre, beber cuando tenemos sed, dormir cuando tenemos sueño…y a que nos den cariño nuestros seres queridos. Yo quiero que mi hijo se “acostumbre” a mí… a quererme y a que sepa que le quiero…
Pero.. ¿le gusta ir “ahí”?
Mírale y ¡dímelo tú!


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Los bebés tienen sed de amor
Fuente: Red Canguro
Publicado el 25 febrero, 2010 por bebesyespecias
Por David Servan-Schreiber. Traducido por Red Canguro. Publicado en maternage.free.fr con el título original “Les bébés ont faim d’amour”.
Georges es psiquiatra y acaba de tener su segundo hijo. Ha dormido mal esta noche porque el crío se despertaba llorando.
Georges me ha hablado de su teoría sobre la educación de los bebés, sobre todo en cuanto a la noche: “una vez que has comprobado que no tiene ni demasiado calor ni demasiado frío, que está seco y que ha sido alimentado, un bebé no tiene ninguna necesidad biológica legítima más. En ese caso puedes dejarle llorar: ¡no es más que manipulación!” Esta actitud está muy anclada dentro de nuestra psicología colectiva. La prueba es que nadie encuentra un argumento sólido para responderle. Sin embargo, los experimentos sobre este tema la desmienten totalmente.
Volviendo a los años 50. En el momento en que la psicología del comportamiento afirmaba que todos actuamos en función de los “premios” y “castigos” que recibimos, se desarrolló uno de los grandes experimentos de la psicología moderna con bebés monos. El experimento nos demuestra que este razonamiento es demasiado simplista. Dentro del que era uno de los mayores laboratorios de investigación sobre los primates, el profesor americano Harry Harlow empezó a estudiar a los bebés monos unas semanas después de su nacimiento. Hasta entonces, siempre había parecido evidente que si estas criaturas pasaban tanto tiempo en los brazos de su madre, era para asegurarse un acceso libre a la leche materna. El “premio” que constituía el alimento reforzaba el comportamiento de acercamiento del bebé.
Harlow miró las cosas de otra forma: “¿y si se trataba de una necesidad biológica de amor?” Para profundizar en su teoría, Harlow inventó un equipo ingenioso: una jaula, caldeada e iluminada, dentro de la cual instaló pequeños monos, pero también dos falsas mamás de alambre cuya forma recordaba el cuerpo de una hembra. La primera fue dotada de mamas de plástico atadas a una botella de leche materna: sólo hacía falta mamar para alimentarse. La segunda no ofrecía alimento, pero estaba recubierta de un calcetín de lana que ocultaba una resistencia eléctrica que simulaba el contacto y el calor del cuerpo de la madre. Los pequeños monos no abandonaron apenas los brazos de la falsa “mamá calcetín”, la cual jugaba el rol de “osito”, separándose de ella sólo para ir a alimentarse, y hacerlo lo más rápidamente posible para reencontrar enseguida “el afecto” del trozo de lana (“The nature of love” de H.F. Harlow in “American Psychologist” 1313: 673-685, 1958).
Desde entonces, hemos perdido la cuenta de los estudios que nos muestran las consecuencias graves del aislamiento de los bebés – monos o humanos – en el nacimiento. Queda claro a partir de este momento que la estimulación afectiva es tan indispensable como la del lenguaje para desarrollar las diferentes estructuras del celebro del lactante (1). La necesidad de amor es por lo tanto una necesidad biológica, al mismo nivel que las otras, si no más.
Read More1- “Towards an Interpersonal Neurobiology of the Developing Mind : Attachment Relationships, Mindsight, and Neural Integration” de D. J. Siegel in “Infant Mental Health Journal” 22(1-2): 67-94, (2001).
Profesor de Psiquiatría, David Servan-Schreiber ha fundado y dirigido un centro de medicina complementaria en la Universidad de Pittsburgh, en los Estados Unidos
Traducción y fotografías de Red Canguro.Acerca de Red Canguro:
La Red Canguro, Asociación Española por el Fomento del Uso de Portabebés, es una asociación sin ánimo de lucro que se estableció en noviembre de 2008 con los fines de fomentar el uso de portabebés entre madres y padres y cualquier persona interesada, difundir información relacionada, servir de contacto y apoyo a personas que deseen iniciarse en el mundo de los portabebés, alentar el encuentro e intercambio de información y experiencias entre personas usuarias de los mismos, aumentar el nivel de conocimientos sobre el porteo de bebés en castellano y fomentar y difundir la crianza con apego. Para más información sobre estos temas, visita: http://redcanguro.orgPuedes reimprimir o distribuir este artículo libremente en cualquier medio (ya sea impreso, en un sitio web, o en un correo electrónico) con la única condición de que mantengas el título, contenido y el pie del articulo con la informacion de nuestra asociación intactos, y que todos los enlaces a nuestro sitio web esten presentes.








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